So vanting a videocamera…
22 06 2008
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El día de hoy al hacer mi habitual recorrido por algunos diarios y revistas en línea llegué a la conclusión de que necesitamos más Chávez en México y más México en Chávez.
Siempre me ha llamado la atención lo poco que figura nuestro país en la escena internacional. Pero el día de hoy al sumar entre The Economist, The Guardian, El País y LeMonde únicamente dos notas recientes sobre tierras aztecas -siendo una de ellas sobre tepito- me sobresaltó y me intrigó aún más este hecho.
Es mucho más fácil encontrar notas sobre el Congo o algún país del sur de Asía que sobre México. Esto no tiene por que ser tan malo dado que de estos países normalmente se habla con algun dejo de compasión o lástima y siempre sobre desastres presentes o venideros. Sin embargo, en las secciones de América, o de América Latina como en el caso de El PAIS, son preponderantes las notas sobre Venezuela, Brasil y Colombia. Casi siempre abanderadas por algún título con el apellido de su respectivo mandatario.
Es más, en ocasiones son reseñas del mandatario per se. Cosa que no es relevante pero I felt like emphasizing.
No se a que se deba, no creo que sea una cuestión de relaciones públicas o de contactos. No creo que sea porque México no sea partícipe activo del orden internacional. At least we have oil. Creo que a botepronto lo atribuiría al eurocentrismo predominante en la agenda mediática mundial y su constante bate a duelo con los intereses comerciales gringos. -Aunque en México el eurocentrismo ni se note por estar tan cerca de EE.UU.
También podría ser por afinidades ideológicas, en el caso de los medios europeos predominantemente de izquierda, o con la dimensión izq-der todavía empleada como herramienta de análisis para los medios mas conservadores.
¿Sabían que…
El miedo a los viernes 13 se llama collafobia o friggaatriscaidecafobia, siendo una forma espeluznante de triscaidecaifobia o fobia al número 13? [1]
A propósito del viernes 13 recuerdo un muy buen libro publicado por Free Press, “Cómo sabemos lo que no es. La falibilidad de la razón humana en el día a día”. En este trabajo Thomas Gilovich, profesor de psicología en la Universidad de Cornell, esboza una teoría de cómo solemos creer en cosas, incluso defenderlas, aún cuando no son ciertas.
Entre los ejemplos que utiliza está la idea de que cuando una pareja adopta un hijo al tiempo logra concebir y lo frecuente que es soñar con alguien para encontrárselo al siguiente día. Ambos son ejemplos de memoria selectiva, en donde no recordamos cosas que no sucedieron o algún evento es tan impactante que lo registramos como si fuera la norma.
Gilovich nos explica entonces que buscamos cierto orden dentro del caos para así poder procesar los estímulos y dado que tal orden no existe, esta búsqueda nos lleva a creencias erróneas. Asimismo demuestra como aún sin darnos cuenta solemos buscar evidencia que confirme nuestras hipótesis: si yo creo que los viernes 13 son de mala suerte, cualquier complicación propia o ajena me servirá para demostrar que ese día trae una carga especial.
Por su parte Carol Tavris y Elliot Aronson publicaron el año pasado un librito sobre como justificamos nuestras malas decisiones. En “Hubo errores (pero no míos)” [Ed. Harcourt], la pareja de psicólogos sociales demuestra que al no admitir nuestras fallas no es que nos engañemos, por el contrario, realmente creemos en lo que tengamos que creer para justificar nuestro pensamiento original. Nuestro cerebro está configurado para la auto-justificación y esta a su vez se emplea como un mecanismo de defensa para la decepción.
Ambos estudios nos permiten conocer un poco mejor como funciona nuestra mente. Si somos capaces de entender de donde proviene nuestra propensión a creer en mitos o tradiciones no necesariamente ciertas, y de lidiar con nuestros errores evitando pretender que siempre tenemos la razón, estaremos un paso adelante en el camino al autoconocimiento. Sobra entonces decir que dado que todos compartimos las características que nos vuelven humanos, este avance nos permite entender mejor el actuar del prójimo, disminuyendo la tentación de juzgarle o soslayarle. También será más difícil que cualquiera nos venga con cuentos chinos.
Metonimia es según la Real Academia una figura retórica que “consiste en designar algo con el nombre de otra cosa tomando el efecto por la causa o viceversa, el autor por sus obras, el signo por la cosa significada” 1. O lo que es lo mismo, decir unas cosas por otras.
Saco esta singular palabra a colación como preámbulo al debate sobre la consulta ciudadana. Creo que en el duelo que se da entre el gobierno federal y Ebrard hay una complejidad producto de una discusión en dos pistas. Por una parte existe la necesidad de un empoderamiento social en donde el ciudadano tome decisiones más allá del voto periódico y por la otra la creación de los mecanismos que se han de implementar en pos de la consolidación democrática. No es cuestión de si el ciudadano debe o no participar en temas “tan complejos” como la reforma energética, es materia de acordar de que manera habrá de hacerlo para que no quede al arbitrio y las pretensiones políticas de los gobernantes electos.
El uso del ”pueblo” y la “consulta” es especialmente problemático. Reyes Heroles en su última columna hace una acertada crítica al manoseo de ambos vocablos. Yo podría coincidir con esta visión aunque sea demasiado realista para mi edad.
En la agenda pública tenemos un caso muy severo de metonimia -si severa puede ser la retórica- , en donde se toma al signo como la cosa significada, a la consulta como la voluntad del pueblo, sin discutir realmente que mecanismos o contornos legales le dan certidumbre y eficacia.
El fenómeno que representa Barak Obama se ha tratado de explicar con mares de tinta y horas de discusión. Analizándolo desde la perspectiva étnica, el rompimiento con L’Anciene Regime norteamericano, sus forzadas comparaciones con Kennedy y hasta el análisis técnico de sus discursos. Creo que no tengo mucho más que aportar a la discusión. -Además muchos de mis lectores saben que yo me iba por Hillary, sí, aunque sea políticamente incorrecto decirlo.
Además es difícil aterrizar lo que simboliza y podría significar para México la candidatura de un afroamericano (de entrada nada). Hasta ahora estamos donde mismo, los discursos electorales son eso, y más en Estados Unidos donde Bush padre prometió no subir impuestos y fue lo primero que hizo ya en el poder. So no importa que si la renegociación del NAFTA, que si políticas migratorias, la realidad es que de EE.UU. a México no hay puentes, es tarea de México aprovechar lo convulso del escenario político gringo para tratar de sacar algun provecho tangencial.
Me desvíe mucho, el motivo del post es un artículo de Bruce Bartlett en TNR sobre el apoyo conservador que se ha granjeado Barak. Esto sí se me hace interesante. El autor comenta que cuando habló con el equipo de campaña del demócrata para preguntar sobre sus adherentes conservadores no tenían ni idea. Habla de como el apoyo de consagrados republicanos se da por descontentos con McCain, por la fe ciega en que el discurso de Obama sea pura retórica y en general por Bush.
No podemos olvidar que antes de que fuera Obama el candidato, 3 de cada 10 simpatizantes de la Hillary declararon votarían por McCain si ella no quedaba.
Marcelo el trailero.
Este fin de semana fui a los festejos del cuarto de siglo de vida de mi hermano. Estos llevaronse a cabo en la ciudad migrante de San Miguel de Allende. La celebración fue delightful y los asistentes nos procuramos sana diversión. Estuvimos comiendo, reposando la comida, en el jacuzzi y en la “discoteca” -que btw, ese término me da cosa. De ahí en más nos dirigimos para León, comiendo con los progenitores el tiempo fue muy breve, espacio de hora y media cuando mucho. Y de ahí para el Distrito Federal…
Estamos de vuelta con una encuesta muy importante. So I expect tu voto en el área de comments:
Debería dejar de lado el automovil y ponerme el reto de moverme por dos meses en transporte público:
1 Si 2 No 3 NS/NC
Arcadi Espada es un crítico español de sana y sobrada sapiencia.
Un alumno suyo fue encargado a realizar un video sobre trabajos solitarios.
El escritor.
¿Quién no goza del azar? De aquellas gratas experiencias producto de encuentros no previstos. El día de ayer encontrabame por la noche de vuelta en la ITAM cuando coincido con un par de mozuelas, de jovencitas, de las que en otros momentos me había percatado de su existencia. Una cosa llevó a la otra y terminamos hasta media noche hablando de todo y nada. Como de todo y nada se habla pocas veces.
Muy distinto y divertido. Sin poses ni ataduras. Diciendo tontería y media como se que soy capaz -se que ustedes ya lo sabían.
El punto es que no hay punto, excepto tal vez que entre más platicabamos más relaciones y fortuitos conocidos comunes encontrabamos. And I mean plenty-three-way-random relationships.