Hoy es día de San Juditas. Hoy en el Centro Histórico de la Ciudad de México se llevan a cabo distintas celebraciones en su templo, vía pública y atrás de mi oficina. Vienen devotos seguidores a ofrecer tributo y agradecer por los milagros concedidos. En estos momentos están entonando el Amor Eterno con una fuerza que atraviesa los muros del Palacio Nacional.
En general suelen ser días saturados de población flotante. Las calles se llenan, los organilleros aprietan con mayor fuerza su gorro pedidor, con la expectativa de tener que soportar mayor peso, más monedas.
Los jueves también tienen la particularidad de ser entonados por una guitarra eléctrica. Sí, los lunes son un chelo, los martes son un piano, los miercoles un acordeón y los viernes una bateria. Musicalmente hablando claro. Y como guitarra tienen sobresaltos y suelen ir escalando en acordes, hasta que llega la noche siempre garantizando una oportunidad de lucir en los escenarios, de echar el requinto cuando nadie se lo espera.
Este jueves es más tranquilo, tengo compromisos de melodía más grave, pero a final de cuentas, musical.
Mañana hablaremos sobre la acción de la Procuraduría General de la República en contra del #matrimoniogay. Pero principalmente sobre la vida después de la universidad -artículo que a su vez será publicado en el periódico escolar. Así. Baaaaooo. Selecta.
Ah, sí. En el ITAM la celebración de graduación son los mariachis, en la escuela, con alcohol, vitoreando el éxito obtenido tras algunos años. Creo que ese será el tema del artículo. Seleeecta.