Bitacora de Marcelo Torres.

Voyvuelvo.

In Uncategorized on Febrero 9, 2010 at 11:16 pm

De paso por el worpres.

Mi computadora sigue morida, así que este post será análogo a uno impreso en El Big Taco en 2007.Así de añejo es este blogüero.

¿Porfa dejen un mensajito apapachador por esta vía no?

Quiero regresar pronta y parcialmente cuerdo, as long as la computadora de su venia.

Los mariachis.

In Uncategorized on Enero 29, 2010 at 2:15 am

Hoy es día de San Juditas. Hoy en el Centro Histórico de la Ciudad de México se llevan a cabo distintas celebraciones en su templo, vía pública y atrás de mi oficina. Vienen devotos seguidores a ofrecer tributo y agradecer por los milagros concedidos. En estos momentos están entonando el Amor Eterno con una fuerza que atraviesa los muros del Palacio Nacional.

En general suelen ser días saturados de población flotante. Las calles se llenan, los organilleros aprietan con mayor fuerza su gorro pedidor, con la expectativa de tener que soportar mayor peso, más monedas.

Los jueves también tienen la particularidad de ser entonados por una guitarra eléctrica. Sí, los lunes son un chelo, los martes son un piano, los miercoles un acordeón y los viernes una bateria. Musicalmente hablando claro. Y como guitarra tienen sobresaltos y suelen ir escalando en acordes, hasta que llega la noche siempre garantizando una oportunidad de lucir en los escenarios, de echar el requinto cuando nadie se lo espera.

Este jueves es más tranquilo, tengo compromisos de melodía más grave, pero a final de cuentas, musical.

Mañana hablaremos sobre la acción de la Procuraduría General de la República en contra del #matrimoniogay. Pero principalmente sobre la vida después de la universidad -artículo que a su vez será publicado en el periódico escolar. Así. Baaaaooo. Selecta.

Ah, sí. En el ITAM la celebración de graduación son los mariachis, en la escuela, con alcohol, vitoreando el éxito obtenido tras algunos años. Creo que ese será el tema del artículo. Seleeecta.

Ally McBeal

In Uncategorized on Enero 26, 2010 at 11:01 pm

Hay dos opciones por las cuales conocerían el programa referido en el título de la presente:

1) Tienen un par de años más que el de la voz.

2) Su madre lo veía y era el único programa no sujeto a discusión en su hogar.

Bueno, si no caen dentro de estas categorías les platico que uno de los sellos del programa era que exageraban gráficamente los sentimientos de la protagonista. Entre estos literalmente se veía un pie entrar a su boca cuando se daba cuenta que había metido la pata.

Asi me pasa luego, ahora más que antes. Pero la razón principal es que su servidor ya andaba pregonando las nuevas chambas sin firmar contrato, y al parecer estas se han ido para atrás. Todavía esta una opción con la chica que ser(í)a mi jefa, así que estamos a la expectativa. La verdad es que me gustaría give it a try, nomás que me den chance ‘eda.

Por lo anterior resulta pertinente acudir a la sabiduría popular con el refrán que versa:

-Te quedaste como el perro de las dos tortas.

Pero bueno, como dice el libro de Jodorowsky: go with the flow. I used to be good at that. (Por lo menos ahora prometo incrementar la calidad de los posts, pa’ que se animen a comentar más seguido)