¿Sabía usted que el cuerpo humano puede adoptar más de tres mil posiciones distintas?
Por ejemplo, para el occidental promedio es muy difícil mantenerse en cuclillas por largo tiempo, sin embargo los hindues suelen realizar sus actividades de esta manera. Entre tantas opciones cada cultura adopta únicamente un limitado rango, dentro de este rango cada grupo selecciona otro tanto y, por último, el individuo elige unas cuantas con las que se siente cómodo.
Es por esto que cuando estamos en medio de una multitud podemos reconocer de forma relativamente sencilla a una persona, no es por su complexión o cualidades -estas tienden a repetirse- sino por la forma de moverse o de pararse.
Interesante ¿no?
Ref:
El lenguaje de los gestos, de Flora Davis.