De camino.


Sus zapatos recién lustrados se impactaron contra el espejo de agua, volteó a ver el resultado sobre el pantalón mientras tomaba con la mano izquierda el portafolio. El saco se batía con el viento y aceleraba el paso sin reparar en el trayecto. Por un momento llegó a pensar que iba tan rápido que si girara la cabeza sentiría el vértigo de la carretera, líneas multicolores y figuras difusas, aceleradas.

Sin saberlo había esperado este momento por mucho tiempo, día tras día se encontraba con pensamientos furtivos, con desplantes de qué sería si, palpando el encuentro sin detenerse mucho tiempo a imaginar el entorno. Solo estarían ellos, armados con una mesa y dos sillas.

El piso húmedo de adoquín denotaba un espacio antiguo, un recinto detenido en el tiempo dentro de la urbe que habitaba, entre la multitud tenía que esquivar boleros, voceadores y organilleros. Giró a la derecha en República de Uruguay, a tan solo cuatro esquinas del lugar donde se encontrarían. Su corazón latía rápidamente, tenía meses sin exigirle tanto a su cuerpo. Los muslos se tensaban y sabía que antes de llegar debería parar a tomar aire a bocanadas si no quería parecer carterista escapando de la autoridad.

Desde que tomó sus cosas de la mesa tuvo una sensación de olvido, que dejaba atrás algo que probablemente resultara necesario, pero no había tiempo para encontrarle, llevaba un retraso de quince minutos, que bien podrían ser tres años. Ya después buscaría detenidamente aquella información en los archivos. Si las cosas resultaran como esperaba nunca más sería necesaria.

Sin detener el paso volteó hacía la calle, esperando que no hubiera ningún automóvil, viró el cuerpo hacia el asfalto y colisionó con una chica que venía en sentido opuesto. Estaba tan absorto en sus pensamientos que no había reparado en ella. Obligado por las circunstancias se detuvo, pidió una disculpa con cara de alguien que desconoce a cabalidad como llegó a ese lugar. Le tomó de la mano y con la mirada perdida pregunto si se encontraba bien. La respuesta fue afirmativa y con una sonrisa le indicó que siguiera con su camino, cuan evidente resultaba su apremio.

Al llegar a ese lugar no podía contener la euforia, aunque por irónico que fuera se sentía tranquilo. Recapitularía el tiempo transcurrido, embarcarían de lo más reciente hacía los anales de sus historias. Eventualmente le entregaría una copia vacía de su currículo, con la oferta sincera de poco a poco llenarle de contenido.

Evento.

(Del lat. eventus).

2. m. Eventualidad, hecho imprevisto, o que puede acaecer.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: