Suponiendo sin conceder…


Después de 15 minutos de ver centellear el cursor en la pantalla me di cuenta que hoy es un buen día para acotar el tema. Originalmente me disponía a desarrollar la materia de forma extensa, con una que otra cita, una que otra frase célebre y un par de referencias personales y cinematográficas. Vámonos por esta última.

Al final de cierta película, de la cual no podemos recordar el nombre, el protagonista trata de conjugar su idea del amor orquestando una coreografía con todas aquellas personas allegadas a la niña de sus ojos. Se da cuenta de los errores que ha cometido y se organiza para hacer un clown de himself y mientras grita como un loco por la ventana de la protagonista, el crowd hace figuras como corazones, flechas y una serie de conceptos melosa y románticamente estandarizados.

Tras esta película surgió un debate sobre el efecto que tiene Hollywood sobre nuestra forma de entender el amor y el romance. En estos filmes siempre es natural, resulta sencillo y las peripecias son únicamente adornos que embellecen la relación. A veces cómicos, a veces dramáticos, siempre chickflickeros. Lo anterior genera un desbalance en las expectativas, como un posicionamiento en referencia a.

Mas no por ello debemos olvidar que nunca es sencillo, y por alguna razón en las últimas bodas a las que he asistido los sacerdotes toman el ejemplo de la pasta de dientes y la toalla en el piso para ejemplificar las complejidades de una vida en pareja, también usan el reductio ad absurdum. También los sacerdotes ven mucha televisión… Me perdí, vuelvo.

A final de cuentas cada quien genera narrativas que le permiten entender y transitar por esta vida. Estas narrativas suelen ser entretenidas y sustantivamente deseables. Son las historias que platicamos a nuestros amigos, compañeros y familiares. Las que nos permiten generar expectativas, sonreír hacía el pasado y aprehender el presente

Cuando dos narrativas se encuentran, en un momento particular, se crea una oportunidad de disfrutar e imaginar, de manera compartida. Se abre la puerta a cometer errores y aprender de ellos. Se pueden buscar situaciones chuscas para reírse simultáneamente, voltear a ver a la otra persona y entender que día a día todo está en ambos. Sin mayores enigmas.

Pero bueno, que digo, mejor díganme, ¿cuál es su idea del amor?

Anuncios

Un pensamiento en “Suponiendo sin conceder…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: